
Primer día
Hola amigos, los que ya me conocen saben que no soy mucho de escribir pero en este caso haré una excepción pues la ocasión la sobremerece. Se trata de intentar relataros de la forma más rápida, exacta y por supuesto amena, la experiencia “deportiva y personal” que hemos vivido Cary y yo en la comarca de Sobrarbe (Huesca) durante el desarrollo del I ULTRA TRAIL los días 6 y 7 de junio.
Los antecedentes se remontan a tres meses atrás cuando como tantas otras veces, Cary me dice a las tantas de la noche mientras mira Internet: “estoy viendo que en Junio van hacer un ULTRA-TRAIL en Huesca y la verdad es que tiene muy buena pinta, ¿nos inscribimos? solo hay 50 plazas”, yo como casi siempre pienso que todavía queda mucho y por lo tanto digo que sí (pueden pasar muchas cosas en tres meses). Pero los días pasan y yo que normalmente vivo semana a semana y le voy siempre preguntando a Cary qué competiciones tenemos a la semana siguiente (para ir mentalizándome), de repente me dice: “la semana que viene tenemos el ULTRA TRAIL…” ¿Cómo?, ¿Ultra Trail?, ¿de qué me hablas?, sí hombre, acuérdate que te lo comenté hace tres meses……¿y cuanto es eso? Buenoooo recuerda que ya te lo conté, son 106 Km en dos días, 4000 mts de desnivel positivo… a partir de ese momento la mente se me bloquea y pienso que otra vez me ha liado, pero bueno como dice mi amigo Guti “la aventura es la aventura” y allí que nos vamos.
Día 5 de Junio: llegamos a Ainsa a las 20:30 después de casi 8 horas de viaje. Ya por el camino llegando, se ve que ha llovido mucho y que los caminos tienen barro (empezamos mal).
Sin aparcar todavía, nos recibe José Luis uno de los organizadores de la prueba y dueño del Hotel que ha puesto la organización como alojamiento. Ya a primera vista se ve que se trata de una persona muy atenta y volcada en la organización de esta aventura (es la primera vez que la organizan) y nos recibe con los brazos abiertos. Sin apenas dejar las cosas nos avisan que bajemos para irnos a cenar. La cena se realiza en el casco antiguo de Ainsa (precioso) con más personal de la organización y corredores. La verdad es que al principio la cosa se torna un poco distante pues no conocíamos a nadie (veníamos de diferentes lugares) pero al final, la buena comida y el vino hizo que la cosa se relajara terminando muy bien, aunque muy pronto pues al día siguiente…..
Día 6 de junio: Salida a las 08:00 en autobús hacia el pueblo de Abizanda, para desayuno en grupo, entrega de dorsales y control médico. Durante el trayecto se nos entrega el perfil de la prueba y se nos explica la ruta. El desayuno impresionante, zumos, café, donuts de todo tipo, jamón, queso, fruta, pasteles una pasada (si llegan a poner cerveza con el jamón y el queso me quedo allí, en vez de eso, me dicen que la cerveza está a la llegada……vaya, ¡ya definitivamente voy a tener que llegar!. La bolsa del corredor bastante bien, camiseta técnica conmemorativa y manta térmica individual. Se pasa control médico, tensión, pulsaciones, glucosa y nivel de oxígeno.
La salida se da con total puntualidad a las 10:00 y como siempre en estas pruebas, todo el mundo hablando y riéndose (como cambia todo con los Kilómetros). Los primeros 5 Km suaves con sube-baja por pistas y senda hasta llegar al pueblo de Escanilla (primer control con más comida y bebida). A continuación hacemos los siguientes 3 Km por carretera y huertos llenos de barro hasta llegar al camping de Liguerre (segundo control y de nuevo a comer y beber y eso que decían que era de una prueba de autosuficiencia). Atravesamos el camping (muy bonito para pasar unos días) y por una pista llegamos a Liguerre del Cinca en el Km 13 (tercer control y más comer y beber).
Después de unas fotos, seguimos por un camino hasta llegar a una senda “El Entremón“, que discurre por la falda de la montaña siguiendo el barranco de agua entre el pantano del Grado y del Mediano. Cinco Kms de senda indescriptibles, mejor ver fotos.
Después de la senda de Entremón y tras tener que subir por un “peazo” de pedregal llegamos al cuarto punto de control y punto de cierre para los no pasaran antes de las 4 horas, situado en la presa del pantano del Mediano.
Desde la presa comenzamos una subida de 4 Km por senda siguiendo el pantano del Mediano.
Tras la subida otra bajada por pista y senda hasta Humo de Muro donde hay otro control con mas comida y mas bebida. Durante la bajada tenemos que pararnos dos veces por que Cary sufre fuertes calambres en los tobillos.
Desde Humo de Muro cogemos otra bonita senda con todo muy verde y mucha agua por todos lados, hasta llegar a Fumanal, punto más alto de este día (otro control con comida y bebida). Desde aquí bajamos por una pista hasta llegar a La Corona (tenemos que parar otras dos veces por los calambres de Cary, se plantea abandonar……..quien se lo cree, como si no la conociéramos).
Desde aquí y también por pista hacemos 4 Kms de sube-baja donde aprovecho para apalancarme un bocadillo de jamón y queso, hasta llegar al poblado de Griebal, un campamento Scout precioso. Aquí nuevo control de cierre (7 horas). Nos comemos unos donuts que nos saben a gloria (¡panzá a comer!). A continuación con el estómago lleno, cogemos una larga (2 Kms), pedregosa y empinada senda que nos lleva a un río. A orillas del río observamos que las marcas de la carrera están al otro lado……..coño ¿y ahora que? Empezamos a mirar de un lado a otro buscando algún paso….cuando de repente llega otra pareja de corredores, dicen hola y se ponen a cruzar el río. Aprovechando la ocasión y cediendo que pasaran ellos primero pues llevaban bastones (por el tema de la profundidad que no estaba muy claro), cruzamos el río.
Desde allí y siguiendo el río por sendas (mucho barro) y pistas, y tras perdernos un par de veces, llegamos hasta el pueblo de Banastón (ya se ve el pueblo de Ainsa a lo lejos). Desde aquí tenemos que bajar y subir por un barranco que ya al final de la carrera te deja un poco perjudicado, pero “solo” quedan 4 Kms que discurren por senda y pista fácil hasta llegar a la meta situada en el Polideportivo de Ainsa (después de darle toda la vuelta al dichoso Polideportivo).
A la llegada, aplausos, control médico y por supuesto la tan ansiada cerveza acompañada de bocadillos de jamón y queso (ya podéis imaginar como nos supieron).
Llegada al Hotel a las 1830, ducha rápida y a las 19:30 reunión técnica para la siguiente etapa. A continuación cena en el hotel con todos los participantes y colaboradores del Club Atlético Sobrarbe. Esta cena ya es mucho más animada con todo el personal contando sus aventuras durante la carrera. Con los postres sorteo de regalos para todos los participantes (jo, hasta eso lo han hecho bien, no van a tener ningún fallo….): productos típicos (embutidos, vinos, etc) y material deportivo.
Al final del día:
- 42 Kms con un desnivel positivo de 1404 mts. Día lluvioso que nos hace ponernos y quitarnos el chubasquero varias veces.
- Según el Garmin 2800 Kcal gastadas
- “Carrera de autosuficiencia“: 4 donuts, 2 barritas, 4 plátanos, 4 bocadillos de jamón y queso, 4 cervezas, dos platos de espaguetis, un asado de pollo con patatas con su correspondiente vino y un helado. Al final vamos a coger peso. Para rematar en el sorteo nos toca una caja de embutidos de la zona.
Segundo día
Dia 7 de Junio: Diana a 05:30, levantarse de la cama…..¡que me pasa en las piernas!….me duelen mucho….somos masocas. Desayuno en la cafetería del Hotel donde coincidimos con una despedida de solteros que se tomaban la última antes de acostarse (nos miraban como si estuviésemos locos, se decían unos a otros “levantarse a estas horas para correr mas de 60 Kms, ¡qué gilipollas!“).
A 06:30 control médico y a 07:20 salida desde el castillo de Ainsa (sólo 25 participantes de los 50 del día anterior). Comenzamos todos a “correr” como robocop y hacemos los primeros 4 kms con ligera subida por una terreno medio lunar con tierra muy negra y con dunas. Seguimos por una senda hasta llegar a El Pueyo de Araguás donde hay un control, desde allí y también por senda (preciosa) y pista llegamos a Araguás donde nuevo control con comida y bebida. Cogemos una pista buena pero llena de charcos y barro hasta llegar al pueblo de Laspuña (km 14 y nuevo control). En todos los controles se colocaba personal en la entrada del pueblo y desde allí te dirigían al vehiculo de avituallamiento (un pedazo de organización). En todos los controles mucha animación incluso a golpe de megáfono (un subidón de moral en cada control).
Desde Laspuña y por medio de una bajada radical de un km nos vamos a orillas del Cinca donde lo recorremos por su margen (no se si derecho o izquierdo) por una senda impresionante de 8 Kms (la senda muy bonita, mejor que describirla pongo las fotos, pero hasta terminas cansado pues parece que no se acaba la p…a senda), aquí aprovechamos y nos damos un baño en el río que nos viene de muerte para reponer un poco las piernas.
Por la senda llegamos al pueblo de Badaín y su central Hidroeléctrica y a continuación cruzamos el río para pasarnos a Lafortunada, con nuevo control. Aquí nos avituallamos bien, nos avisan que vamos justos de tiempo de cierre de control y se ofrece a los corredores la posibilidad de coger bastones (no los cogemos para no tener que cargar con ellos, no era el día de hacer pruebas). Desde aquí empezamos lo duro de la etapa, una subida de 5 kms por pista y senda de cómo dicen en mi pueblo “pedrolos” que parece que no se acaba nunca, 700 mts de desnivel. Tardamos una hora y media en subir hasta Tella, llegando justo antes del cierre del control. Allí nos pasan reconocimiento médico, reponemos fuerzas, nos cae un chaparrón que ni notamos de cómo veníamos y comenzamos a bajar.
Que guay la bajada por carretera……., no puede ser cierto, nos desvían por una senda de bajada llena de más pedrolos……enseguida cogemos una nueva senda en mejores condiciones de piedras pero llenas de tojos pinchosos que nos dejan las piernas como si nos hubiésemos peleado con un gato. La verdad que una vez más la senda es preciosa y nos lleva tras seis Kms por mitad de la montaña y con unas vistas espectaculares hasta el pueblo de Salinas.
Allí nuevo control y comienzo de nueva subida, otros 5 Kms y 650 mts de desnivel. Esta vez empieza siendo pista con barro, pasa a senda con piedras, senda con tojos y termina con senda de piedras y tojos. Al final de la cuesta llegamos al paraíso, un prado precioso y la casa de Heidi y Pedro (mejor ver fotos). Si la organización llega a poner el control allí con cerveza, comida y una manta para tirarse en el prado, no hubiésemos seguido nadie la carrera.
Ya por el prado veo rodadas de coche, “que guay aquí llega la civilización y en coche” por lo que pensamos que había camino de bajada hasta Sin….que ilusos…..justo cuando cogemos un pedazo de pista y empezamos a ver el pueblo de Sin (siguiente control), nos mandan a la derecha por una senda que te asomabas y solo veías piedras y pendiente……pensamos, el camino seguro que llega al pueblo…..¿lo cogemos? (en estos casos la mente es muy traicionera)……noooo vamos por aquí que seguro que en algún momento nos lleva de nuevo a la pista……volvemos a pecar de ilusos. Vaya PEDREGAL, yo me adelanto para no oír a Cary jurar en hebreo. Después de mas de un km por piedras y con los tobillos bailando, llegamos al pueblo de Sin, nuevo control, nuevas sonrisas y ánimos de la organización (ya no nos parecen tan graciosos, jodías piedras, seguro que las han puesto allí a cosica hecha).
Cuando los tobillos se tranquilizan y tras volver a reponer fuerzas, comenzamos de nuevo hasta el pueblo de Serveto, ¡por carretera asfaltada, 2 kms¡. Podréis creer que el asfalto también era molesto, estaba claro que llegado a este punto (Km 40), nos molestaba todo.
Ya en Serveto cogemos una senda de subida pedregosa (como no) y empezamos a soñar con llegar hasta Gistain, pues ya una vez allí “sólo” nos quedaría una pista como Dios manda de 10 Kms. En el camino de búsqueda de Gistaín (no llegaba) nos encontramos con un pastor al que preguntamos… ¿a Gistain queda mucho?……Uh¡ Aún queda un rato, pero si os dais prisa puede que lleguéis. Ahora olvidaros de llegar a Viados (el punto de meta), allí si que no llegáis ni soñando. Jodio pastor.
Con más furia que fuerza, me adelanto corriendo por la senda dejando atrás a Cary (iba ya muertecica, jodio pastor encima animando), al objeto de intentar llegar a Gistain antes del cierre de control, íbamos muy justos y llegados aquí no me imagina no terminar. Por fin llegamos a Gistain justo a tiempo y nuestras caras cambian a darnos cuenta que casi lo teníamos conseguido. Nos reponemos con más comida y bebida y de nuevo a bajar para luego tener que subir (llevábamos ya 10 horas subir para luego tener que bajar…).
Empezamos a bajar por asfalto y como no… una senda con más pedrolos que nos lleva hasta la pista definitiva. Ya en la pista, con tres horas por delante antes del cierre para hacer los 9 Kms finales no corrimos en ningún momento, nos dedicamos una vez más a disfrutar del paisaje.
Ya de bajada nos cruzamos con vehículos que bajaban a corredores que ya habían finalizado y que nos animaban más de lo que lo estábamos y por supuesto nos iban dando comida y bebida..
A las 20:00 y tras casi 3 horas por una pista preciosa, llegamos al refugio de Viadós, punto final de la carrera. Allí nos espera a golpe de megáfono, toda la organización (ya vuelven a caernos bien) y algunos corredores. Alegría, abrazos, fotos, control médico (la glucosa a 200 de toda la comida), ducha y como no podía ser de otra forma con este pedazo de organización, más comida y bebida (unos macarrones con carne y una cerveza que me supieron a gloria). Entrega de trofeos conmemorativos de finisher y ya de noche traslado desde el refugio de Viadós hasta Ainsa.
Pensáis que todo había terminado? Pues no….al poco de empezar a bajar en un microbús… éste se para…..José Luis el conductor ya nos había avisado que esa mañana por falta de batería habían tenido que usar las pinzas para arrancarlo. No puede ser cierto, yo miro por todo el autobús buscando las cámaras ocultas….pero no……allí nos ves a 4 corredores a las 10 de la noche en pleno pirineo con un frío que pelaba después de casi 13 horas corriendo, empujando al dichoso autobús que al final no arranca y tenemos que dejar allí (en este momento bajamos la nota de la organización de un 11 a sólo un 10). Por medio de coche se nos baja a Ainsa donde llegamos pasadas las 11 al Hotel, donde de nuevo José Luis nos sorprende con un pedazo de cena (volvemos a poner la nota de 11).
Al final del día y ya casi día siguiente:
- 61 km por terreno de todo tipo y todo el tiempo subiendo para luego bajar (eso muchas veces)
- 2689 mts de desnivel positivo.
- según el garmin 4000 Kcal gastadas
- Carrera de autosuficiencia: 2 cruasanes con mermelada y mantequilla, dos cafés, 4 plátanos, 4 chocolatinas, 4 aquarius, 3 bolsas se pistachos, 2 bolsas de cacahuetes, 3 platos de macarrones, 3 cervezas y un plato de longaniza de Graus con huevos, patatas y ensalada. Tras llegar a casa y pesarme he cogido dos kilos, menos mal que avisaron que era de autosuficiencia. Cary y yo como dos gilipollas con la mochila llena de todo, que no tuvimos que utilizar.
De verdad, la organización un 11, hemos estado en otras carreras con grandes organizaciones, 101 Ronda, Almudaina, Almansa, Santa Pola, etc pero la experiencia tanto deportiva como personal vivida en esta carrera no tiene comparación a nada de lo anterior.
Impresionante la labor realizada por el personal del CLUB ATLETICO SOBRABE con Chus como presidenta y un sin fin de colaboradores y amigos que han hecho de un sueño una aventura y espero que se convierta en una tradicional prueba a la que seguro que no faltaremos. Destacar la labor de Jose Luis, Alberto (eres una máquina), de Luis (tu eres un cachondo) y de un sinfín de amigos que han hecho posible esta hazaña.
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